El tratamiento ortodóncico sigue un proceso estructurado en varias fases, diseñado para corregir la alineación de los dientes y la oclusión. Comienza con una evaluación exhaustiva y termina con una fase de retención para estabilizar los resultados. A continuación se detallan las fases del tratamiento de ortodoncia.
Consulta inicial: evaluación y diagnóstico iniciales
Esta primera etapa es esencial para evaluar la necesidad de un tratamiento de ortodoncia y orientar al paciente hacia la mejor solución.
Procedimiento de consulta
- Examen clínico de la dentición, el crecimiento facial y la oclusión.
- Debate sobre las expectativas del paciente y explicación de las distintas opciones de tratamiento.
- Identificación de cualquier problema funcional (deglución atípica, respiración bucal, succión del pulgar, etc.).
- Si es necesario, derivación a otros especialistas (otorrinolaringólogo, cirujano dental, logopeda).

Revisión ortodóncica: exámenes adicionales y plan de tratamiento
Una vez confirmada la necesidad, se realiza una evaluación completa para establecer un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento personalizado.
Exámenes realizados
- Radiografías: panorámica dental y telerradiografía de perfil para analizar las estructuras óseas y dentales.
- Fotografías intraorales y extraorales: para evaluar la estética y la armonía del rostro.
- Impresiones dentales: se toman de forma digital o física para modelar la arcada dental.
- Análisis cefalométrico: estudio de la relación entre las estructuras óseas y dentales.
Elaborar un plan de tratamiento
- Definición de la técnica de ortodoncia adecuada (aparatos metálicos, aparatos cerámicos, alineadores invisibles, alineadores funcionales, etc.).
- Duración estimada del tratamiento.
- Explicación de las limitaciones (higiene, dieta, citas regulares).
- Presentación del presupuesto e información sobre las condiciones de reembolso.
Preparación del tratamiento: colocación del aparato
El tratamiento comienza con la colocación del aparato de ortodoncia elegido en función del diagnóstico y los objetivos terapéuticos.
Tipos de equipos utilizados
- Aparatos fijos (multienganches metálicos o cerámicos): permiten un control preciso del movimiento de los dientes.
- Alineadores invisibles: alineadores transparentes extraíbles, cómodos y discretos.
- Aparatos funcionales: se utilizan sobre todo en niños en crecimiento para corregir desalineaciones mandibulares.
- Dispositivos de expansión palatina: ensanchan el paladar para corregir el apiñamiento dental.

Procedimiento de instalación
- Limpieza y preparación de los dientes.
- Pegar las fijaciones o instalar el aparato.
- Explicación de las normas de higiene bucodental.
- Consejos sobre la dieta y precauciones a tomar (evitar alimentos duros o pegajosos, adaptar el cepillado).
Seguimiento regular: ajustes y control del progreso
Una vez colocado el dispositivo, se programan revisiones cada 4 a 8 semanas.

Objetivos de las consultas de seguimiento
- Ajuste de alambres, arcos o elásticos para optimizar el movimiento de los dientes.
- Supervisar el progreso de la corrección y ajustar el tratamiento si es necesario.
- Evaluación de la salud bucodental (encías, higiene, estado de los dientes).
- Reparación de cualquier deslaminación o daño en el aparato.
Un buen seguimiento es crucial para garantizar la eficacia del tratamiento y evitar cualquier retraso en los resultados esperados.
Fase de contención: estabilización de los resultados
Al final del tratamiento activo, la fase de retención sirve para mantener los dientes en su nueva posición y evitar cualquier recidiva.
Métodos de sujeción
- Alambre de retención adherido: se coloca en el interior de los dientes para proporcionar una estabilización permanente.
- Canalones de retención desmontables: se usan principalmente por la noche y ayudan a mantener la alineación.
- Placas de retención: se utilizan en algunos casos específicos.

Duración de la inmovilización
- La sujeción debe llevarse a largo plazo, a veces de por vida, para garantizar la estabilidad.
- Las revisiones periódicas (cada 6 meses a 1 año) garantizan el mantenimiento de los resultados.
Seguimiento postratamiento: control a largo plazo
Incluso después de la fase de contención, se recomiendan consultas ocasionales para evitar cualquier recidiva.
- Revisiones periódicas de ortodoncia para garantizar la estabilidad.
- Seguimiento del crecimiento en niños y adolescentes.
- Ajuste o sustitución de los dispositivos de retención si es necesario.
El tratamiento ortodóncico es un proceso estructurado que requiere rigor y compromiso por parte del paciente. Desde la consulta inicial hasta la retención, cada etapa desempeña un papel clave en el éxito del tratamiento. Un seguimiento cuidadoso y una buena higiene bucal son esenciales para garantizar resultados duraderos y una sonrisa armoniosa.